Por Doctor Ramón Ceballo
Cada vez que ocurre un accidente de tránsito en la República Dominicana, la atención suele centrarse en el exceso de velocidad, el consumo de alcohol, las imprudencias o el deterioro de las carreteras.
Sin embargo, existe un elemento que con frecuencia pasa inadvertido
y que merece ocupar un lugar prioritario en las políticas públicas: la salud
mental de quienes se encuentran al volante.
























