Por Doctor Ramón Ceballo
En los últimos meses, el debate sobre jóvenes que se identifican
simbólicamente con animales ha generado inquietud, opiniones encontradas y no
poca desinformación. En redes sociales y espacios públicos se mezclan juicios
morales con afirmaciones clínicas, como si toda expresión identitaria distinta
fuera necesariamente un trastorno mental.























