Carta pública al presidente Luis Abinader
Señor Presidente de la República
Luis Abinader Corona
Palacio Nacional
Santo Domingo, R.D.
Señor Presidente:
Saludamos su preocupación y las
recientes expresiones de su gobierno en torno a la salud mental, un tema que
durante décadas permaneció relegado en la agenda pública, pese a su profundo
impacto en la vida de miles de familias dominicanas.
Reconocer la magnitud del problema es un paso importante. Sin embargo, la crisis de salud mental que atraviesa la República Dominicana exige decisiones estructurales, sostenidas y valientes, que trasciendan los anuncios y se traduzcan en políticas públicas concretas.
En ese sentido, respetuosamente
señalamos diez puntos
fundamentales que consideramos indispensables para enfrentar de
manera efectiva esta crisis nacional:
1. Inclusión
de la salud mental en la Ley 87-01 de Seguridad Social.
Es imprescindible incorporar de forma explícita la salud mental dentro del
Programa Básico de Salud, garantizando cobertura real para consultas,
tratamientos y medicamentos, sin discriminación ni exclusión económica.
2. Asignación
de al menos el 5 % del presupuesto nacional de salud a la salud mental.
La inversión actual resulta insuficiente. Destinar un porcentaje adecuado
permitiría fortalecer servicios, contratar personal especializado y desarrollar
programas de prevención y atención comunitaria.
3.
Habilitación de salas de salud mental en todos los hospitales públicos.
Cada hospital debe contar con áreas especializadas para la atención psicológica
y psiquiátrica, incluyendo protocolos de emergencia para crisis emocionales,
intentos suicidas y adicciones.
4. Activación
plena de las 1,348 Unidades de Atención Primaria (UNAP).
Las UNAP deben convertirse en el primer nivel de detección, orientación y
seguimiento de los trastornos de salud mental, acercando los servicios a las
comunidades.
5.
Capacitación de los docentes en salud mental.
Las escuelas son espacios clave para la prevención. Es urgente entrenar al
personal docente para identificar señales tempranas de sufrimiento emocional en
niños y adolescentes y activar rutas de apoyo oportunas.
6. Creación de
una unidad nacional de telemedicina en salud mental.
La telepsicología y la telepsiquiatría permitirían ampliar la cobertura,
reducir brechas territoriales y ofrecer atención especializada en zonas rurales
y fronterizas.
7. Desarrollo
de un sistema nacional de información en salud mental.
Sin datos confiables no hay política pública eficaz. Se requiere un registro
nacional actualizado sobre trastornos mentales, suicidios y atención recibida.
8.
Implementación de campañas nacionales permanentes contra el estigma.
El miedo y la vergüenza continúan siendo barreras para buscar ayuda. Es
necesario promover una cultura de respeto, comprensión y autocuidado emocional.
9.
Articulación interinstitucional de la salud mental con justicia, educación y
protección social.
Muchos problemas de violencia, adicciones y exclusión social tienen raíces en
el abandono de la salud mental. La respuesta debe ser integral y coordinada.
10.
Fortalecimiento de la formación y condiciones laborales del personal
especializado.
El país necesita más psiquiatras, psicólogos clínicos y trabajadores sociales,
con condiciones dignas que eviten la fuga de profesionales y garanticen
continuidad en la atención.
Señor Presidente, la salud mental no
puede seguir siendo un tema marginal ni tratado como un problema individual. Es
un asunto de salud pública, de
derechos humanos y de desarrollo nacional.
Con voluntad política, presupuesto
adecuado y una visión integral, la República Dominicana puede dar un paso
histórico hacia una sociedad más sana, más justa y más humana.
Atentamente,
Dr. Ramón Ceballo
