La salud mental no es un lujo ni una moda: es la base del bienestar emocional, psicológico y social de cada individuo.
Influye en cómo pensamos, sentimos, actuamos y nos relacionamos con los demás.
En
la República Dominicana, hablar de salud mental es una conversación incómoda,
muchas veces postergada o directamente ignorada.
El tema se evade en los hogares, se minimiza en las escuelas
y se relega en las políticas públicas, a pesar de su impacto profundo y
creciente en la vida cotidiana de miles de ciudadanos.
En la sociedad dominicana,
aún persiste la idea de que acudir a terapia es “cosa de locos” o un signo de
debilidad.
La
salud mental influye en los comportamientos violentos.
Los trastornos de salud mental no tratados o
mal gestionados están directamente relacionados con múltiples formas de
violencia y mortalidad en la sociedad.
La evidencia médica y criminológica muestra
que condiciones
como la depresión severa, los trastornos psicóticos, el trastorno bipolar y los
trastornos de personalidad pueden estar en la raíz de conductas
autodestructivas o agresivas cuando no se recibe atención oportuna.
El suicidio, por ejemplo,
es una de las principales causas de muerte vinculadas a la salud mental, pero
no es el único desenlace trágico. Una verdad perturbadora es que la mayoría de los suicidios están estrechamente ligados a trastornos de
salud mental. Desde el 2007 hasta el 2024 un promedio de 650
personas mueren anualmente por suicidio.
Accidentes de tránsito causados por
crisis emocionales, negligencia o impulsividad
también se asocian con estados mentales alterados. Los accidentes de tránsito causan
la muerte a 29,6 por cada 100 mil habitantes, hay
una dimensión silenciada que merece atención urgente, el cual es el impacto de los trastornos mentales como desencadenantes de
accidentes viales.
Conducir
con la mente alterada, es un riesgo invisible, debido a que tomar el guía de un
vehículo no es solo una habilidad física; también implica una intensa demanda
cognitiva y emocional.
Requiere
concentración, coordinación, juicio rápido y estabilidad mental.
El embarazo en la adolescencia no es solo un
fenómeno biológico o social, sino también un evento psicológico
de alto impacto. Las adolescentes embarazadas enfrentan una
serie de desafíos emocionales que, si no son atendidos adecuadamente, pueden
desencadenar o agravar trastornos de salud mental
como la depresión,
ansiedad, estrés postraumático y sentimientos de desesperanza.
Los datos más recientes indican que en 2024 se registraron 17,846 embarazos en adolescentes en República Dominicana, de los cuales el 95 % correspondió a jóvenes de 15 a 19 años; los restantes (aproximadamente 816 casos) ocurrieron en menores entre 11 y 15 años de edad.
Del mismo modo, actos extremos
como
Infanticidios, el cual es el homicidio de un niño menor de un año.
Filicidios es el asesinato de hijos por parte de sus progenitores,
comienza a abrirse paso como una nueva y dolorosa realidad. Se producen
en entornos familiares pobres, violentos y carentes de apoyo psicológico,
además, el consumo de alcohol y drogas distorsiona el juicio en hogares
desestructurados.
En ese contexto, los hijos
terminan convertidos en víctimas inocentes de un entramado de frustración,
soledad y venganza.
Feminicidios
a menudo tienen como trasfondo episodios de psicosis, desesperación, celotipia
patológica o violencia crónica en la pareja, muchas veces no diagnosticada
clínicamente. La República Dominicana arrastra
una herida profunda que no cierra. En los últimos 15 años, más de 1,320 mujeres
han sido asesinadas en feminicidios.
Violaciones sexuales en
grupos, los agresores sexuales en grupo no sufren un trastorno mental diagnosticable, Sin embargo, en
algunos casos se observan rasgos antisociales, narcisistas y sadismo sexual,
Además, el consumo de
sustancias psicoactivas, en muchos casos ligado a trastornos
mentales, actúa como catalizador de comportamientos violentos o suicidas.
La salud mental no es un tema periférico: es
un factor estructural que atraviesa la seguridad, la justicia y el bienestar
colectivo, y su desatención tiene consecuencias trágicas y multidimensionales.
El Trastorno Antisocial de la Personalidad (TAP). Implica patrones persistentes de
desprecio por los derechos de los demás y por las normas sociales establecidas.
Estos pacientes manifiestan
las siguientes condiciones, Incapacidad para ajustarse a las normas sociales,
con comportamientos que a menudo infringen la ley. Tendencia a mentir de forma
constante, uso de alias y estafas para beneficio o placer personal,
Impulsividad o fracaso para planificar con antelación, Irritabilidad y
agresividad, manifestadas por peleas físicas o agresiones repetidas.
Trastorno de
Personalidad Narcisista (TPN) se vuelve cada vez más relevante. No se trata
simplemente de una persona vanidosa o egocéntrica, el TPN es una
condición psicológica seria que afecta la forma en que un individuo se percibe
a sí mismo y se relaciona con los demás.
¿Qué
es un psycopata?
La psicopatía es un trastorno de la
personalidad caracterizado por una combinación de rasgos emocionales, afectivos
e interpersonales específicos. Quienes lo padecen suelen mostrar una alarmante
falta de empatía, remordimiento y culpa, así como una tendencia constante a
manipular, mentir y actuar de forma impulsiva.