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sábado, 29 de agosto de 2026

El éxito político


El éxito de los últimos presidentes que hemos tenido no es únicamente político, pero tampoco puede atribuirse exclusivamente al marketing digital. La estrategia de comunicación en redes sociales fue un componente decisivo para convertir su discurso político en un fenómeno de alcance masivo.

El elemento más importante de la estrategia ha sido la construcción de una identidad política fácilmente reconocible. Un personaje disruptivo, confrontativo y polarizante, acompañado de consignas simples y repetibles. Necesitamos un mensaje que encuentre en TikTok, Instagram, YouTube y otras plataformas un espacio ideal para multiplicarse.

El marketing digital ha funcionado porque ha existido  un contexto político y social favorable: descontento con los partidos tradicionales, con el liderazgo tradicional, inflación, deterioro económico, pérdida de confianza en las instituciones y una parte importante del electorado dispuesta a escuchar una propuesta diferente.

Por eso, la tesis más sólida sería:

No han llegado al poder solamente por las redes sociales; llegaron porque convirtieron el descontento social en un relato político y utilizaron las redes sociales para amplificarlo, personalizarlo y hacerlo viral.

Esto tiene especial importancia para el análisis de la nueva comunicación política que venimos trabajando en el ensayo. Las plataformas digitales no sustituyen necesariamente a la organización política, pero han cambiado profundamente la manera de construir liderazgo, posicionar candidatos y establecer vínculos con los electores.

Y aquí aparece una idea que puede ser muy valiosa para el capítulo sobre Representación Local, Liderazgo y Nuevos Horizontes: la política ya no compite solamente por votos; compite primero por atención.

Quien consigue captar esa atención puede instalar una agenda, construir una identidad y convertir un mensaje en conversación social.