Por Doctor Ramón Ceballo
La violencia vicaria constituye una
de las formas más devastadoras de violencia en el ámbito familiar. No solo
busca dañar a la madre a través de sus hijos, sino que convierte a los menores
en víctimas directas de una dinámica de manipulación, miedo y control. Sus
efectos en la salud mental son profundos, duraderos y, en muchos casos,
silenciosos.
Cuando
un padre utiliza a sus hijos como instrumento para castigar o dañar
emocionalmente a la madre, no se trata solo de un conflicto familiar: es una
forma grave de violencia psicológica con efectos profundos en todos los
involucrados, especialmente en los niños.
