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lunes, 28 de septiembre de 2026

Ramón Ceballo: una vida entre la medicina, la política y el servicio


Hablar del Dr. Ramón Ceballo es recorrer una historia marcada por la vocación de servicio. Su vida profesional y política ha transcurrido entre dos espacios que, aunque diferentes, tienen para él un mismo punto de encuentro: la gente y sus necesidades.

Nació el 13 de septiembre en Crucero, Jarabacoa, en el seno de una familia encabezada por Epifanio Ceballos y Cristina Marte, Doña Cristina, como cariñosamente se le conocía. 

Fue el mayor de siete hermanos. Aquella infancia, vinculada a un entorno familiar de esfuerzo y principios, habría de dejar una huella profunda en su manera de entender la responsabilidad y el compromiso con los demás.

Su formación comenzó en el Colegio Domingo Savio, donde recibió una educación marcada por los valores de la tradición salesiana y la formación de Don Bosco. Allí fue tomando forma una sensibilidad que posteriormente se expresaría en su inclinación hacia el servicio y la participación social, y continuó en el Liceo Luis Ernesto Gómez 

En 1975 ingresó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) para estudiar Medicina. Eran años de intensa actividad política y social en la República Dominicana. La universidad constituía entonces uno de los principales escenarios de discusión sobre el futuro del país, y Ceballo no permaneció ajeno a aquella realidad.

Su participación estudiantil fue adquiriendo una dimensión política. Llegó a desempeñar responsabilidades de Secretario General dentro del Frente Universitario Socialista Democrático, vinculado al PRD, experiencia que le permitió conocer desde temprano la organización política, el debate de ideas y las complejidades de la vida pública.

El 15 de agosto de 1985 obtuvo el título de doctor en Medicina. Pero la medicina no significó para él el abandono de sus inquietudes sociales. Por el contrario, su formación profesional terminó complementando una preocupación que ya estaba presente desde sus años universitarios: comprender al ser humano y contribuir a mejorar sus condiciones de vida.

Posteriormente se especializó en el área de la salud mental, campo al que ha dedicado más de tres décadas de ejercicio profesional. Esa experiencia le ha permitido acercarse a una de las dimensiones más complejas de la sociedad: el sufrimiento psicológico, las dificultades familiares, la soledad, la violencia emocional y las consecuencias sociales de los trastornos mentales.

Con el tiempo, su vida tomó también una dimensión internacional. En 1996 se trasladó a Miami, donde desarrolló actividades vinculadas a la atención en salud mental y posteriormente amplió su participación en espacios relacionados con la comunidad dominicana en el exterior.

Su regreso y permanencia en la actividad política nacional lo llevaron a convertirse en diputado de la República. Desde el Congreso participó en los trabajos legislativos y asumió responsabilidades relacionadas con las relaciones exteriores y la cooperación internacional. También ocupó la vicepresidencia del Distrito Nacional del PRD durante una etapa importante de esa organización y desarrolló funciones vinculadas con la diplomacia parlamentaria.

Su relación con el Parlamento Latinoamericano y Caribeño, Parlatino, constituye otra dimensión de su trayectoria. Allí ha participado en espacios de diálogo parlamentario regional y ha ocupado responsabilidades dentro de la organización, como vicepresidente y hasta formar parte de su Consejo Consultivo.

Pero existe otra faceta que ha ido adquiriendo cada vez mayor importancia: la escritura.

Ramón Ceballo ha encontrado en el artículo, el ensayo y el libro otra forma de ejercer su vocación de servicio. Sus escritos abordan temas políticos, sociales, históricos y, especialmente, relacionados con la salud mental. En ellos procura llevar al debate público cuestiones que muchas veces permanecen ocultas detrás de las estadísticas o de los prejuicios.

Su preocupación por la salud mental en la República Dominicana no se limita al ejercicio profesional. Ha insistido en la necesidad de colocar este tema en el centro de las políticas públicas, fortalecer la atención primaria, ampliar los servicios especializados y combatir el estigma que todavía rodea a quienes padecen trastornos mentales.

Esa combinación entre medicina, política, experiencia parlamentaria y escritura explica buena parte de su personalidad pública.

Ramón Ceballo ha transitado por diferentes escenarios: el aula universitaria, el consultorio, las organizaciones políticas, el Congreso, los espacios internacionales y las páginas de sus libros y artículos. En todos ellos aparece una misma preocupación: comprender la realidad para intentar transformarla.

Quizás esa sea la mejor manera de resumir su trayectoria. No como una sucesión de cargos, títulos o responsabilidades, sino como un camino en el que la medicina le enseñó a mirar al ser humano, la política a comprender la sociedad y el Parlamento a entender la complejidad de las decisiones colectivas.

Al final, detrás del médico, del político, del parlamentario y del escritor permanece la misma persona que comenzó su recorrido en Jarabacoa: un hombre formado en la familia, en la universidad y en la experiencia, que ha convertido buena parte de su vida en una búsqueda permanente de conocimiento, servicio y participación en los asuntos que considera fundamentales para la sociedad.