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lunes, 29 de junio de 2026

¿Por qué perdió Adriano Espaillat?

 

Por Dr. Ramón Ceballo

Durante la campaña electoral era evidente que Adriano Espaillat conservaba un importante nivel de simpatía entre amplios sectores de la comunidad dominicana y latina. 

Sin embargo, en política la simpatía no siempre se traduce en votos. La pregunta, por tanto, no es si era un candidato apreciado, sino por qué esa simpatía no fue suficiente para garantizar su victoria.

Los resultados ofrecen una primera respuesta. Su adversaria obtuvo el 49.41 % de los votos, superándolo por 2,338 votos, una diferencia estrecha, pero suficiente para definir la elección.

Al examinar la distribución territorial del voto aparecen elementos reveladores. En el Bronx, el bastión político de Adriano Espaillat, obtuvo alrededor del 60 % de los votos. A simple vista parecería una victoria contundente. Sin embargo, ese amplio porcentaje solo le produjo una ventaja aproximada de 2,278 votos.

¿Por qué ocurrió esto? La explicación radica en la participación electoral. Desde el inicio de la campaña advertimos que el Bronx registraría una de las mayores tasas de abstención. No fue una casualidad. 

El Bronx continúa siendo uno de los condados con mayores niveles de pobreza de Estados Unidos y, tradicionalmente, las comunidades de menores ingresos presentan menores niveles de participación electoral. En consecuencia, ganar ampliamente en un territorio donde vota menos gente limita el impacto político de esa victoria.

La situación fue muy diferente en Manhattan. Allí su contrincante obtuvo alrededor del 51.75 % de los votos, un porcentaje aparentemente modesto. Sin embargo, ese resultado le representó una ventaja cercana a 4,616 votos, prácticamente el doble de la diferencia obtenida por Adriano en el Bronx. En otras palabras, la elección se decidió en Manhattan y no en el Bronx.

En total, el Distrito Congresual 13 está compuesto por siete distritos de la Asamblea Estatal: dos en el Bronx y cinco en Manhattan.

Los datos confirman esta realidad. La candidata ganó cuatro de los cinco distritos de la Asamblea Estatal que integran el Distrito Congresual 13 dentro de Manhattan. Su mayor fortaleza se concentró en el Distrito de la Asamblea 70, donde la composición demográfica explica buena parte del resultado.

En ese distrito, la población latina representa aproximadamente el 28 %, mientras que el 72 % pertenece a otros grupos étnicos. De hecho, la población afroamericana y blanca supera conjuntamente el 62 % del electorado. Esto significa que depender exclusivamente del voto latino resultaba insuficiente para obtener la victoria.

La principal lección de esta elección es que la demografía, por sí sola, no garantiza el triunfo. Las campañas exitosas son aquellas capaces de construir coaliciones amplias, movilizar a sus simpatizantes y conquistar el voto de comunidades diversas. Adriano Espaillat mantuvo un sólido respaldo entre buena parte del electorado latino, pero su adversaria logró una mejor combinación entre movilización, participación y apoyo multicultural.

En política, las elecciones no siempre las gana quien despierta mayor simpatía, sino quien consigue convertir esa simpatía en votos efectivos el día de la elección. Ese parece haber sido el factor decisivo que explica la derrota de Adriano Espaillat.